Dos semanas después de la noticia, sigue sin haber acuerdo entre San Antonio, Xota, UPNA y el Gobierno. Momento de tensión entre todas las partes interesadas en un posible acuerdo, ya que al parecer la UPNA no está dispuesta a bajarse de la burra y ceder ante las pretensiones de los clubes deportivos de élite en Navarra, como lo son el Reyno de Navarra San Antonio y el MRA, para la utilización del Pabellón Universitario. La recesión económica parece hundir un poco más a los deportes minoritarios, hasta el punto de no tener un espacio fijo donde poder entrenar, ya que hasta hace bien poco, ambos clubes disponían de las 10 horas semanales sin dar un euro a nadie, algo insólito pero tácito para poder convivir en armonía entre tantas entidades importantes de la comunidad.
Pero la cosa ha cambiado (y mucho) desde que la nueva temporada, la 2009/2010, comenzara allá por el mes de agosto. Tanto San Antonio como Xota no han podido completar en condiciones óptimas su preparación y puesta a punto de cara a nuevos compromisos en diversas competiciones como la Liga ASOBAL o competiciones europeas, puesto que no han dispuesto de su habitual escenario desde el primer día. Al otro lado de la moneda, tenemos a un Gobierno poniendo la primera piedra del próximo Reyno de Navarra Arena (recinto deportivo donde se albergarán partidos de gran índole), haciendo oídos sordos a la traba que tienen los dos clubes. Y es que, como bien es conocido por todos, el Gobierno de Navarra, junto a su marca comercial, la de Reyno de Navarra, se ha comprometido a auxiliar a los equipos que han empezado a tener dificultades de cara a solventar sus problemas con los pagos a jugadores y demás patrocinadores. Así pues, significativos clubes navarros como Osasuna, San Antonio, Itxako o Xota, compartirán espacios publicitarios con el ejecutivo foral a cambio de una cuantiosa suma de dinero que varios clubes parecen no haber visto todavía. He aquí el problema. La universidad, entidad titular del perímetro deportivo, ha solicitado a los clubes interesados un aval ajustado a los nuevos costes de uso de la cancha, unas tarifas algo excesivas que en su momento asumió digerir y pagar el gobierno de Sanz, cosa que todavía no ha ocurrido al parecer. Lo que se concebía como una milonga, ha terminado dejando calva a más de la mitad de las directivas de los clubes que hacen uso de las instalaciones deportivas de la UPNA, una universidad con varios recortes presupuestarios graves.
El coste total del uso asciende a los 100.000 € anuales: 3.094 € por encuentro disputado, más 107,97 € por cada hora de entrenamiento, una cifra imposible de pagar para unos clubes de élite pero modestos, lo que por consiguiente ha dejado tanto a San Antonio como a Xota en meros clubes vagabundos para poder entrenar en el día a día en pistas como Arrosadía, Zuasti, Noain, Mutilva o Anaitasuna, yendo constantemente de un lugar a otro y teniendo graves problemas con los aficionados que compraron su abono y que han tenido que emigrar a otra cancha (en el partido Reyno de Navarra-Granollers en el Anaita) sin tener la localidad que habían adquirido. En caso de no efectuar el pago de los 100.000 €, la UPNA ha amenazado a los clubes interesados en cerrarles las puertas.
Hasta la fecha no existe ningún documento firmado entre el Gobierno y los respectivos clubes de élite navarros, tan sólo un virtual pacto entre caballeros que parece no cumplirse en su totalidad. El Ejecutivo foral hará efectiva su transferencia económica en dos ocasiones: en enero y en julio, tal vez unas fechas en las que un club no pueda prepararse en condiciones para poder enmendar sus cálculos financieros. Ambos clubes afirman que el Gobierno de Navarra se comprometió en su día a pagar los costes, pero la cuadrilla de Sanz parece hacerse la sueca. El desenlace, el próximo 29 de octubre.