
Estaba viendo el especial que emitía esta pasada noche la cadena Cuatro, el de la Roja en la pasada Eurocopa de selecciones nacionales. Qué queréis que os diga, se me han puesto los pelos de punta como decía en sus comentarios el ahora técnico rojillo José Antonio Camacho. No es que sea yo el mejor ejemplo del sentimiento nacional y ni tan siquiera tengo claro eso (lo de ir pintado a lo bicolor en plan freak), pero como deportista, se me ha encendido la llama de competidor que todos llevamos intacta en el interior. Soy algo romántico y sí que es cierto que en aquel mes sufrí una mutación sentimental tremenda, de la que todavía anda uno recuperándose a trancas y barrancas, fue un mes dulce, como una mandarina bañada en patxaran (oh sí, gran licencia).
Hay que reconocer a la cadena todo su mérito en la retransmisión. Tal vez, como único reproche, a uno le encantaría escuchar el partido más tranquilamente y sin tantas voces histéricas y extrema-forofas al mando (parecía una jaula de grillos), pero lo más acojonante fue el resurgir del verdadero sentimiento nacional de un país, un país volcado al 100% con los suyos y que eliminó todo tipo de tapujos y de complejos para gritar a una sola voz el famoso lema “¡Podemos!”. España salió del armario para ser una en el deporte y aplicar el “La-la-la” a la no-letra del himno.
Centrándonos en lo estrictamente deportivo, la Selección nacional de fútbol consiguió uno de los mayores hitos deportivos del 2009 (por no decir el máximo en la escala mediática) y como bien sabemos todos, rompió con la famosa cantinela del maleficio de 1/4 de final para demostrar a escala real de lo qué era capaz con un balón entre los pies. ¿No creéis? Es decir, yo veo a España ganando el Mundial en año y medio, sería la hostia. Me doy cuenta que me pongo demasiado españolito y a uno a veces eso le da miedo. No me preguntéis por qué, pero yo quiero que España gane a todo, siempre y eso es lo correcto. Dejémonos de gilipolleces, es lo que hay y hay que ir a por lo que hay (gran tópico del fútbol), de querer que gane Rusia, de no jugar un amistoso porque no me gusta como me llamo después de 112 años, de insultar a quienes queremos una cosa y punto. Que me aburro y es tarde.
PD: El gol de Xavi a Rusia en la seminfinal… Sin palabras.




