miércoles, 29 de diciembre de 2010

Hasta siempre, CNN+


CNN+ baja la persiana, se cierra el telón a uno de los emblemas televisivos de la última década. Uno de los canales que más solía frecuentar aparcando el zapping de lado, la fuente donde quizás el televidente podía sentirse menos manipulado, con menor carga subjetiva, algo más imparcial en este mundo de locos que representa con su peor cara la televisión. Los italianis han dicho "hasta aquí hemos llegado", finito. Su lugar lo ocupará un canal de emisión exclusiva durante 24 horas al día de Gran Hermano, casi nada al aparato. La mediocridad ha vuelto a ganarle una vez más la batalla a nuestra pobre conciencia mediática. Vivimos en un país de pandereta, de risa, de titiriteros, tronistas, chonis, mediocres y vagos, un pobre elenco de perfiles que buscan la fama a cualquier precio, el "todo vale por la audiencia", es así. El "experimento sociológico" del que nos habla cada vez que puede la vilipendiada Mercedes Milá, presentadora por enésima vez del concurso (porque al final de experimento no tiene nada, lo que importa es el dinero y la fama), provocan ganas de vomitar cada vez que se le escucha decir semejante sandez. Es una burda manera de justificar lo injustificable, de actuar como abogado del mismísimo diablo en una causa perdida como lo es la televisión del siglo XXI. Telecinco rules, no hay más.