Panorama desalentador el que vivimos en Navarra tras los comicios del 22-M, unas elecciones que sin lugar a dudas, han dejado una vez más la palpable polarización del mapa político del viejo reyno. Por descontado sabíamos que UPN se erigía como favorito ante las urnas –pese a la escisión sufrida en 2008 en la que volvió a renacer el PP-, una vez más bajo el discurso del miedo, el ansia de división zonal y la redefinición infinita de la ‘identidad’ navarra. Un navarrismo rancio, vulgar, obsoleto, engañoso y ordinario, fruto de los últimos 30 años, donde la derecha más arcaica ha hecho y deshecho sin ningún tipo de turbación. Por el contrario, -porque creo que todo lo que no es UPN, es oposición- la irrupción de Bildu en el escenario parlamentario tras dos legislaturas sin la Izquierda Abertzale se presenta con cierto aire de cautela y desconfianza. No me cabe la menor duda de que Eusko Alkartasuna –partido que ha prostituido sus valores y ha prestado su marca para tener mayor representación en el arco democrático- condena el terrorismo y todo lo que resbala en cascada desde el núcleo más inhumano del entorno etarra, así como Alternatiba o los ‘independientes’ –en un futuro a corto plazo bajo el palio de Sortu-, hastiados de tantos y tantos años de espera, desesperación y una frustración que ha hecho replantearse a la histórica izquierda abertzale su futuro más inmediato. La clave para ver a EA bajarse los pantalones fue adoptar un discurso radicalizado, lo que le auto-expulsó de Na-Bai, además de amparar con fuerza los atributos y estética de la Izquierda Abertzale más tradicional. Uno de los mitos de la transición, Carlos Garaikoetxea, ejemplo como político ha sido una de las mayores decepciones personales de los últimos años. Parece mentira, cómo y dónde ha acabado sus días de activismo este icono de la socialdemocracia euskaldun, tolerante y moderada. DEP. Punto y seguido se merece la coalición de Nafarroa Bai 2011, que tras la merma causada por ambos lados de los polos que nutrían el grupo –la salida de Batzarre y el abandono de EA- ha podido mantener casi intactas sus opciones, sumándole el descalabro de los socialistas y la ruptura de los últimos dos años, los de Zabaleta, Barkos y compañía han sabido mantener el tipo en un envite que se antoja muy complicado para la legislatura entrante, aunque el no haber obtenido la alcaldía en la vieja Iruña o la subida de Bildu en sus históricos municipios deja a NaBai en una disposición titubeante en la oposición.
No quería despedirme de este extraordinario análisis político que sufre el blog sin hacer hincapié en la extremada situación agónica y dolorosa que sufre el PSN-PSOE, partido que anunció la coalición de gobierno con los regionalistas liderados por Barcina. Huele a cadáver político, a siglas residuales, a sumisión política, a resignación humana. No nos debe extrañar lo que han hecho Roberto Jiménez y su séquito, después de lo vivido hace 4 años en el ‘agostazo’ que permitió, una vez más, aupar a la poltrona a Sanz. La actitud ambigua, ‘torera’ y desesperante que tutelan los ‘showcialistas’ navarros es de pura traca. Han patrocinado el cambio hasta la saciedad, un eslogan de infinita lectura que da pie a múltiples interpretaciones, sin mojarse, sin salir en la foto más que con quien interesa, vamos, una mofa a los pobres ilusos que han votado a estas siglas, pero no a estas personas, que seguro han vuelto a defraudar a la exigua y humillada masa social que vota a estos trileros. El Partido Socialista se merece todo lo malo que le pase –dentro de la política, claro está- a partir de ahora y España merece una victoria del PP para darnos cuenta de que, efectivamente, estamos en el peor momento de la historia moderna de este país, con un PP llamando a la puerta, millones de indignados y unos políticos que supuran mierda cuando se les apechuga un poco. Tan necesario es la vuelta del PP al poder como el volver a echarlos para dar borrón y cuenta nueva a esta estirpe mediocre y chapucera de políticos que dicen representarnos. Que os den.




1 comentarios:
Felicidades... un post que suscribo...
Un saludo
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